Archivos de la categoría retail

fruits moches

¿comida fea?

Por reciclaje, en general, entendemos el aprovechamiento de restos y materiales transformándolos en nuevas alternativas. Hoy, la cultura del reciclaje se está extendiendo hacia muchas y diversas esferas.

Por ejemplo, han surgido últimamente con fuerza las iniciativas destinadas al reciclaje de alimentos. En otras palabras, proyectos que buscan luchar contra una sociedad que tira toneladas de comida mientras ve, en el otro extremo, aumentar sus índices de malnutrición.

El despilfarro de alimentos representa un gasto económico y ecológico, y también moral. Por eso crecen los restaurantes que pretenden concienciar a sus comensales sobre este hecho, y sobre la necesidad de pedir con prudencia. Los chef se han convertido en líderes de opinión y aprovechar su visibilidad para esta tema es también una buena idea.

Otros van incluso más allá. Se hacen llamar “activistas de la comida”. El chef Ángel León es el pionero en emplear en su restaurante A Poniente el pescado de descarte. The Daily Table llega a servir entre sus propuestas menús más baratos con ingredientes caducados o a punto de caducar; eso sí, en buen estado.

En Francia, los supermercados Intermarché han puesto en marcha una interesante iniciativa para evitar tirar la comida. Para ello han creado una nueva marca les fruits & légumes moches (traducido las frutas y verduras feas) . Su propuesta es transformar las frutas y las verduras visualmente poco apetecibles en una línea de productos de marca propia de zumos, cremas y sopas. Su línea de comunicación hace énfasis en la necesidad de distinguir la cualidad de “feos” con el hecho de ser perfectamente aptos para el consumo.

Las frutas y las verduras feas tienen ahora cualidades hasta incluso “éticas” y también un precio más competitivo. Este proyecto demuestra una nueva sensibilidad, tanto de la distribución como del propio consumidor hacia este tema.

Es esta misma sensibilidad la que ha llevado a organizar el gran dinar: un almuerzo multitudinario gratuito para concienciar sobre el derroche alimentario. Se trata de una iniciativa pionera en España, inspirada en el movimiento británico feeding the 5000. La primera gran comida preparada íntegramente con alimentos recuperados se celebrará este sábado 22 de noviembre a mediodía en la Plaça dels Àngels de Barcelona con la colaboración de la fundación Alicia.

Otra muestra de que lo feo puede ser también lo más bonito.

festiu

El teatro entra en las tiendas

A pesar de la desaparición de muchos festivales debido a la crisis, el auge de los barrios hace que éstos se animen a programarlos en sus calles. Eso sí, se trata de otro tipo de festivales.

El Festiu Fringe (www.festiu.cat ), por ejemplo, llega a su segunda edición. Se define como un festival de artes escénicas, plásticas y audiovisuales. Su objetivo es dar visibilidad a proyectos culturales innovadores. Y se enmarca dentro del concepto “Fringe” basado en programar fuera de las líneas convencionales y de los canales oficiales.

Para ello, el Festiu Fringe quiere relacionar el arte con los comercios del barrio de Gràcia (Barcelona). Y programa actividades especiales para que el público las pueda disfrutar en los mercados de la Abacería y de la Llibertat, y también en distintas tiendas del barrio.

La segunda edición del festival de Cultura y Comercio Festiu Fringe de Gràcia ha decidido así programar micro-cápsulas de artes escénicas en las tiendas y en los mercados. Estas actividades reciben el nombre de “botigues festives” (tiendas festivas) y “mercats festius” (mercados festivos). También se han programado actuaciones en otras entidades del barrio, como la escuela de diseño IED, además de en escenarios de teatros convencionales.

Ahora cualquier espacio es bueno para programar artes escénicas. Y es que cada vez más el teatro y la danza saltan de los escenarios y se acercan a la gente.

social toys

Aprendiendo a compartir

Se habla mucho del desarrollo de la economía colaborativa. Es éste un consumo en el que compartir es vivir y va en beneficio de todos. O de casi todos, pensarán los taxistas…

Nos encontramos pues con una nueva economía entre personas. Y eso va más allá de crear una redes de consumo que favorezcan a los ciudadanos, permitiéndoles obtener mejores precios o un mayor rendimiento de sus pertenencias.

Por qué también está surgiendo una nueva relación entre las personas y dentro de las comunidades. El nuevo ciudadano valora cada vez más compartir, y no sólo para obtener beneficio económico de ello. El auge de los bancos del tiempo y de las iniciativas de intercambio de favores son una muestra clara en este sentido.

Y es que compartir es también disfrutar conjuntamente de espacios, momentos y objetos. Por ejemplo cada vez más se recuperan las calles y los espacio público como espacios comunes para el uso y disfrute de sus vecinos.

Por eso nos gusta una curiosa iniciativa de la Juguetería del barrio de Gràcia Bateau Lune. Bajo el nombre de “Social Toys” han colocada una caja con juguetes en la puerta de la tienda. Su idea es que los niños los cojan cuando quieran y jueguen con ellos en la plaza. Buscan que así empiecen a socializar, a compartir y a respetar las cosas.

Son pues juguetes para aprender a compartir.

lo imperfecto

Me gusta ser imperfecto

En cosmética, llevamos varios años hablando de la vuelta a lo natural: desde la belleza real al auge de las modelos de la tercera edad, donde la arruga es bella.

Ahora esta naturalidad se lleva a otros terrenos y va incluso más allá. Porque lo natural es ser imperfecto.

Hasta hace poco, en internet y en los medios sólo se encontraban ejemplos de mujeres perfectas con sus bebés, con soluciones para todo, sin estrés y en perfecto equilibrio entre su carrera profesional y su maternidad. Ahora surgen las malas madres. Son todas aquellas madres que quieren hacer planes sin niños, que tienen pensamientos impuros o que a veces se enervan con sus hijos. Por ello Laura Baena fundó el club de las malas madres. Ya tiene miles de seguidoras virtuales y están planeando hacer encuentros reales.

También el pequeño comercio quiere ser imperfecto. Una tienda de productos naturales y a granel del barrio del Raval ha decidido pregonarlo a los 4 vientos y avisarlo a sus posibles clientes.

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la vida en comunidad

Cada vez son más las muestras del retorno a un estilo de vida más comunitario. Un nuevo espíritu busca dar mayor peso al compartir, convivir y ayudar. Es una vuelta a las raíces: a la recuperación de la vida en el barrio. Con ello se empujan la construcción de redes de apoyo y de colaboración, el fomento de las iniciativas conjuntos e incluso la recuperación del espacio público para actividades de la comunidad.
Y el comercio de proximidad renace a este amparo. El comercio de barrio, el comercio en la comunidad.
Un ejemplo es este mensaje escrito en la persiana de la consulta de Carme Llauradó en la calle Vallfogona. Se define como una enfermería holistica y especializada en terapias japonesas. La cuestión es que se presenta como algo para mejorar la vida en comunidad dentro del barrio de Gràcia y que está al servicio de su gente. El mensaje es: “esta consulta ha nacido con el objetivo de cuidar la salud de nuestra comunidad: las personas que viven, disfrutan y trabajan en el barrio de Gracia”

catedral gótica

El espacio se transforma

Se ha repetido mucho que, frente las crisis, hay que ofrecer creatividad. Esto es también así en el mundo de la decoración, comercial y en los espacios privados.

Así se han decidido “reinventar” usos para éstos.  El espacio es flexible según en el momento y la necesidad. Y debe ser un lugar donde aplicar la creatividad.

Ya no es sólo un tema de pop up o tiendas efímeras sino incluso de edificios que cambian de uso. Y lo hacen radicalmente.

#1
De catedral a librería. En Zollen (Holanda) han convertido una catedral gótica del siglo XV en una librería. Eso si respetando el órgano, las vidrieras, la decoración de los techos y otros elementos característicos. Se trata de una iglesia de 700 m2 transformada por el estudio de arquitectura BK architekten. Una nueva muestra de como jugar con los espacios.

#2
También la vivienda está sufriendo esta transformación La demanda de vivienda de las familias se inclina cada vez más a favor de pisos más pequeños. Ello implica por tanto la capacidad de ser más creativos, aprovechando el espacio, transformándolo o haciéndolo más flexible: compatibilizando usos o estableciendo propuestas cambiantes, recuperando espacios sin uso o infrautilizados…. Y es que en el mundo de la decoración en casa se centra hoy más en la imaginación y empeño que presupuesto.
La compañía española StreetBox, experta en el reciclado y rediseño de contenedores, ha puesto en marcha una nueva idea. Su propuesta es el uso de contenedores de transporte marítimo como hogares. Esto permite a las casas crecer o reducirse según el presupuesto o los condicionantes vitales. La idea es una casa evolutiva que crece o se reduce al ritmo que lo hace la familia: un hijo que vuelve, otro que se va a vivir fuera… Es el fin de los espacios abandonados.